Hábitos

Cada mañana suelo levantarme entre las 6:30 y las 7:00. Prácticamente a diario me encanta hacer un poco de deporte y sentarme unos minutos a escribir o pensar en ideas para nuevos contenidos. Es un rutina que me costó unas semanas implementar en mi vida, pero que me hace sentir realmente bien cuando la pongo en práctica.

A esta rutina de mañana le acompaña otra de noche y algunos hábitos durante el día que intento cumplirlos en la medida que las tareas que tengo pensada para ese día me lo permitan. Al igual que muchos otros emprendedores o creativos, tengo una especie de obsesión por los hábitos. Y, de la misma forma, no entiendo a las personas que ven las rutinas como una forma de sentirse atado a algo. Tal vez sea porque muchas personas siguen asociando unos hábitos o rutinas a tener un horario de 9 a 5 con el que se sienten encadenados, sin libertad ni flexibilidad.

Para mí, fijarse unos hábitos y rutinas es la mejor forma ya no para ser productivo, simplemente para pasar a la acción y ponerse a hacer algo.

Sin embargo, en las últimas semanas estoy empleando gran parte de mi día en aprender sobre inteligencia artificial y desarrollo de aplicaciones web. Ambos son dos mundos que me están apasionando, a los que les veo una gran cantidad de posibilidades para crear nuevos proyectos y además son dos áreas sobre las que quiero trabajar muy pronto.

Con tantos frentes abiertos en mi vida, estoy olvidándome últimamente de escribir y de otros hábitos diarios que para mí eran imprescindibles. Cuando quiero darme cuenta, ha pasado toda la semana y solo queda un día para publicar un nuevo post. Y esto significa escribir con prisas la tarde de antes, con la sensación de no estar publicando algo con la calidad que podría llegar a hacerlo.

Siento que estoy tan centrado en crear algo nuevo y que en ese justo instante eso que hago es lo que más me apasiona, que pierdo completamente la noción de otras áreas de mi vida como escribir o hacer deporte a diario. ¿Significa esto que me está dejando de gustar la escritura o el blogging? ¿Quiere decir que tal vez esos hábitos no sean tan imprescindibles como creía?

No lo creo. Muchas veces crear un nuevo proyecto implica dedicarle muchas horas y alejarte del resto de tareas de tu día a día. Sin embargo, cuando quieras darte cuenta, ha llegado el final del día, de la semana y del mes y te das cuenta que no le has dedicado el suficiente tiempo a aquellos hábitos o rutinas que, en muchas ocasiones, no dejan de ser acciones que pueden llegar a convertirse en repetitivas repetitivas y que tiendes a acortar lo máximo posible cuando una acción más reciente y creativa entra en tu día a día.

Y justo en esos momentos es cuando comprendo lo difícil que es interiorizar un nuevo hábito, pero lo realmente fácil que es perderlo cuando estás unos días sin ponerlo en práctica.

En mi caso, perder el hábito de escribir prácticamente a diario provocó que, al sentarme a escribir los primeros posts en Journeur, me sintiera totalmente bloqueado y sin ningún tipo de ideas. Era completamente incapaz de escribir por más de 20 minutos seguidos o hacer más de dos párrafos seguidos sin generarme dudas sobre la calidad de lo que estaba escribiendo.

Poco a poco he ido retomando el hábito de escribir a diario y, de la misma forma, estoy seguro que de volverlo a dejar me costaría de nuevo meses en retomarlo.

Con esto no estoy diciendo que ser rígido a la hora de cumplir hábitos y rutinas sea la mejor estrategia para cumplir tus objetivos. Me encanta meterme en nuevos proyectos que me apasionen, salir por completo de la rutina de vez en cuando y siempre estoy buscando nuevas formas de mejorar mis hábitos y rutinas. De hecho, raro es el mes que no introduzco ningún cambio en mi rutina de mañana.

Sin embargo, ser constante con un hábito no solo es una buena forma de ayudarte a escribir día tras día o ser más saludable. También es la mejor forma de activarte, ganar energía para hacer otras tareas y motivarte cuando ves que eres capaz de realizar algo que te aporta valor día tras día. Para mí, los hábitos y rutinas se convierten en todas aquellas acciones que pueden parecer invisibles en tu día a día pero que, cuando las dejas atrás, notas que algo falla y que el resto de tu día ya no funciona de la misma manera.

De ahí que siempre tenga una sensación extraña cuando los pierdo de vista por un tiempo. Y, por ello, son tan importantes para mí y para muchos otros creativos y emprendedores.

Por no extenderme más, dejaré para otro post la forma en la que me organizo y me planifico con mis hábitos. Si os interesa saber cuál es mi rutina de mañana y de noche, o algunos hábitos que trato de cumplir día tras día, tal vez me anime a escribir sobre ello también.

Photo credits Ali Yahya